¿Qué tipo de madre eres?

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¿Qué tipo de madre eres?

Hablemos de los estilos de crianza, sé desde mi experiencia como mamá que todas queremos convertir a nuestros hijos en la mejor versión de sí mismos, seguros y capaces de defenderse frente a las adversidades.

Lo digo porque en búsqueda de ese bienestar y sin ser psicóloga, he tenido la oportunidad de leer y orientarme sobre el papel que nos corresponde.

La crianza nos convierte en protectoras, cuidadoras y en ocasiones, obsesivas de la seguridad de nuestros hijos.

Hoy quiero traerte un tema que sé que te va a interesar, simplemente porque en algún momento nos hemos convertido en “esas mamás”, aunque sea en pequeñas dosis.

Lee para que descubras qué tipo de mamá eres y con la mano en el corazón, atesora la experiencia pues es un verdadero privilegio cuidar de nuestros hijos.

Mamá democrática

La mamá democrática es aquella que acude al diálogo para solucionarlo todo, si eres este tipo de mamá, permitirás que tu hijo se exprese con libertad y serás capaz de llegar a acuerdos beneficiosos para todos en el hogar.

Provees a tu hijo de herramientas para defenderse y proyectas seguridad. Tendrás hijos sumamente creativos gracias a tu forma de crianza.

Eres una mamá tranquila, que confía en el buen juicio y criterio de tus hijos sin descuidar tu rol vigilante, que acompaña y que educa.

Mamá formadora

Muy parecida a la mamá democrática, pero con un extra de compromiso en sus acciones. Como mamá formadora alentarás, apoyarás y permitirás que tu hijo vaya por el camino que decida sin que olvide que siempre estarás ahí para él/ella.

Eres una madre positiva, que inculca valores con el ejemplo y, sobre todo, eres una madre genuinamente feliz, has equilibrado tu vida de tal forma que jamás tendrás que acudir a la palabra “sacrificio” para proyectar amor en tus hijos.

Generas respeto y los alientas a sacar lo mejor de sí mismos. Las madres formadoras son conciliadoras y con facilidad llegan a acuerdos; tus estructuras familiares son fuertes y son el escudo protector que acompañará a tu hijo por el camino de la vida.

Jamás truncarás el sueño de tu hijo y le enseñarás a no rendirse ante la adversidad.

Mamá permisiva

La mamá permisiva dice que sí a todo con tal de que su hijo no vaya a armar una pataleta en pleno centro comercial.

Por supuesto el niño ha decodificado que tras la pataleta viene la recompensa y va apropiando este mecanismo para obtener todo lo que quiere, la madre por su parte, está convencida que, al complacerle en todo, evitará traumas futuros a sus hijos.

Aunque no sea tu pretensión convertirte en este tipo de mamá, debes saber que probablemente estés criando hijos que en el futuro serán controladores así que ten cuidado.

Mamá paciente

Esta mamá tiene un poco de la permisiva, pero con la diferencia de ofrecer tiempos para que el niño reaccione ante sus acciones y acude al diálogo constante para arreglar los problemas.

Si eres este tipo de mamá, tienes claro que no te gustan los conflictos y siempre preferirás esperar a que tu hijo se calme para poder conversar y arreglar las cosas.

¡Felicidades, lo estás haciendo bien!

Las mamás en las que no queremos convertirnos

Entramos a un terreno que, tal vez, no nos gustaría abordar, sobre todo porque en algún momento de nuestras vidas y por amor a nuestros hijos hemos caído en esta clase de conductas, lo que no significa que seamos así la mayor parte del tiempo.

Estoy convencida de que si estás leyendo esta entrada de blog es porque quieres ser la mejor mamá para tu hijo, pero también quieres conservar el equilibrio y la calma en momentos difíciles, nuestra responsabilidad como madres será para toda la vida y qué mejor que aprender desde ahora acerca de los comportamientos que beneficiarán a nuestros bebés en aspectos como la gestión de las emociones, los apegos y las dependencias.

Así que, sin más preámbulo, comencemos:

Mamá dominante

Mamá dominante impone reglas que deben cumplirse al pie de la letra. Los hijos de madres dominantes son inseguros la mayor parte del tiempo y buscan la aprobación de los demás.

Este tipo de mamá tiende a ser perfeccionista, sus hijos deben sobresalir en todo, calificaciones, deportes, la ejecución de algún instrumento y hasta el dominio de una segunda lengua a temprana edad; por lo general, los hijos de mamás dominantes se frustran con facilidad al no poder alcanzar las expectativas impuestas por ella.

La mamá dominante tiende a justificar todas las malas acciones de sus retoños pues está convencida que ha formado en valores, pero bajo el más estricto de los regímenes, por eso es incapaz de ver que sus hijos, de manera solapada, cometen agresiones hacia otros niños.

Con el tiempo se convertirá en una madre castrante, irritante y colérica.

Mamá posesiva

Es aquella mamá celosa, que busca la mayor parte del tiempo la atención de su hijo porque lo siente de su propiedad. A este tipo de mamá le encanta controlar cada detalle.

Ella será la clásica suegra entrometida, que va a disputar el cariño de su hijo y entrará en una competencia desgastante con tal de no perderlo.

Buscará mil maneras de llamar su atención y siempre dejará claro que en la vida de su hijo primero estará ella y luego las demás mujeres.

La mamá posesiva, muy parecida a la mamá dominante, es autoritaria y hará lo que esté a su alcance para que su hijo jamás abandone el nido.

Mamá proyectada

La mamá proyectada se parece un poco a la dominante, pero aquí el argumento principal es perpetuarse a través de los hijos.

Esta mamá quiere vivir a través de ellos; quiere bailarinas, tenistas o abogados porque ella no pudo lograr ese sueño.

Mamá agresiva

Suele salirse de casillas fácilmente, es perfectamente capaz de gritar a su hijo frente a mucha gente si llegara a montar en cólera porque no le compran el juguete que quiere.

No es justificable en lo absoluto el comportamiento de este tipo de mamá, pero muchas de sus acciones tienen que ver con el tipo de crianza que ella misma recibió en donde era lícito por parte de su progenitora dar una nalgada, acudir al insulto o propinar el famoso “chancletazo”.

De la misma manera, ella estará predispuesta a acudir a la agresión para criar a su hijo.

Mamá aprensiva

Esta mamá padece una excesiva preocupación por todo lo que rodea al niño. Piensa en los posibles peligros que podrían estar rondando a sus hijos y enloquece.

No tiene vida propia, vive en función de sus hijos todos los días de la semana y cae en percepciones equivocadas de mamá heroína, mamá víctima y mamá abnegada según la situación lo amerite para manipularlos.

La sobreprotección de esta madre también alienta las inseguridades en los hijos con el ingrediente adicional de volverlos incapaces de llevar a cabo muchas tareas que “mami” preferirá hacer por él con tal de que no se lastime.

Como ves, hay muchos tipos de mamás y ya quisiéramos ser perfectas para jamás causarles dolor a nuestros hijos, pero lo único que podemos hacer es fluir y aprender, por ello, es importante que:

  • Seas una mujer feliz y realizada como individuo, recuerda que cuando estás en equilibrio emocional, es imposible que le endoses tus traumas de la infancia a tus hijos.
  • Busques el bienestar emocional para aprender a desprenderte cuando el momento llegue.
  • No caigas en el chantaje y la manipulación en la crianza de tus niños
  • Comprendas hábilmente lo que tus hijos necesitan de ti.
  • No llenes con regalos las carencias de tipo emocional, hay maneras de ser una madre formadora sin tener que acudir siempre a los obsequios.
  • No olvides que tu personalidad tendrá mucho que ver con la forma en que críes a tus hijos así que, si algo de tu crianza está anclado negativamente, trabaja en el cambio y la mejora para que no lo proyectes en tus niños.

Como mamás tenemos un rol sumamente importante en la vida de nuestros hijos y pecaríamos de ingenuas al decir que no hemos apropiado, al menos en pequeñas dosis, algunas de estas características, no pierdas la calma, eso no te hace menos en tu rol.

Cuéntame qué te ha parecido esta entrada de blog, ¿te has sentido identificada con algunos de los roles de mamá?, me encantaría saber qué piensas y que entre todas intercambiemos impresiones para aprender, mejorar y predicar con el ejemplo.

Las quiero y admiro,

Andrea Vazart.

 

 


2 Respuestas

Catalina Mendoza
Catalina Mendoza

agosto 12, 2020

Imposible ser más precisa y acertada. A veces somos todas, a veces ninguna, lo importante es siempre estar presentes y conscientes de nuestra forma de crianza. Si erramos, darnos cuenta a tiempo y enmendar el error. Todo lo hacemos basadas en el amor, y lo que se hace con amor, termina siempre bien.
Qué buen blog, gracias!👏🏼👏🏼👏🏼

Sandra Arias
Sandra Arias

agosto 12, 2020

Buenísimo!!! Creo que todas hemos tenido de todo un poco…y es que ¿cómo no? Con estos angelitos❤️ Lo importante es saber que lo hacemos bien y que no debemos dejar que los demás nos lastimen con sus comentarios y/u opiniones. Recordemos que no hay mejor mamá para nuestros hijos que nosotras😊

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